Preguntas Generadoras Núcleo 5

Escrito por invypractica8paolangel 06-06-2018 en Transición Pedagógica. Comentarios (0)

1.  ¿Cómo se desarrolla la práctica pedagógica en el aula de preescolar y de primero?

Según Vanegas (2013) la práctica pedagógica era tradicional y autoritaria. En la actualidad, se parte de un plan de estudios al que el (la) docente debe ceñirse en su práctica pedagógica, ayudado (a) de estrategias que permitan que el estudiante interactúe con cada conocimiento y aprenda desde la exploración y relación con el entorno que le rodea.

La práctica pedagógica se desarrolla en un lugar donde interactúa el docente, los estudiantes y la institución educativa. Es una praxis social, objetiva e intencional en la que intervienen los significados, las percepciones y las acciones de los actores maestros (as), estudiantes, autoridades educativas, padres de familia, instituciones gubernamentales que “delimitan las funciones del maestro” (Fierro, 1992:21). Como es un proceso consciente, deliberado y participativo para mejorar desempeños y resultados, la práctica pedagógica es clave, tanto en le educación preescolar como en el primer año de primaria. De ahí la importancia de la práctica que se enfrenta ante un cúmulo de procedimientos, estrategias y acciones, objetivos, temas a enseñar, una  didáctica, un currículo y una filosofía institucional. 

Opinión: La práctica pedagógica en el nivel preescolar y de primero se desarrolla de manera individual y debería tender a ser única y homogénea.

2.  ¿Existen planteamientos claros y precisos sobre lo que debe hacerse con cada uno de estos niveles de educación infantil?

Existen planteamientos, pero ellos no son claros y precisos porque el mundo cambia y evoluciona en el espacio y en tiempo. De ahí que no hay un solo currículo ni una sola práctica pedagógica ni una sola estrategia en todos los niveles educativos. Abello y Acosta (2006) simplemente señalan que los programas desde la primera infancia  deben generar efectos positivos en la vida escolar y se debe lograr rendimiento académico en los primeros años de la educación formal, disminuir la deserción y la repitencia. No es casual que en la infancia inicial se consideren cinco modalidades: Hogares Infantiles y Lactantes y Preescolares del ICBF y los Jardines Sociales, las Casas Vecinales y las Alianzas Amigas de la Niñez del DABS. De otra parte, vale la pena reiterar en la importancia del proceso de formación de formadores y de trabajo con familias, en el impacto en concepciones y prácticas de formadores, en las familias y en el desarrollo infantil, aspectos estos que deben ser evaluados. Los planteamientos cambian en la medida que la investigación tenga hallazgos, tales como mejores logros son en las áreas cognitiva y la comunicativa que en lo afectivo y en  la interacción social. Estos resultados llevan a replantear las prácticas en la dirección de dar importancia al desarrollo afectivo y la  interacción social del niño/a bajo el supuesto de educación integral.

Los planteamientos se extienden al proceso de reorganización curricular por ciclos, como lo determina la Alcaldía de Bogotá (s.f). El proceso de organización curricular y en particular en el trabajo sobre competencias, centrado en el saber hacer y el concepto de calidad, teniendo en cuenta que la educación es un derecho y su calidad es una forma de ejercer ese derecho. Igualmente, ese derecho debe ser humano, para dar cabida a la reorganización curricular por ciclos que es una “estrategia  pedagógica  y administrativa  que responde de manera pertinente y flexible a los intereses y necesidades que marcan las etapas de vida de los niños, niñas y jóvenes, en relación con sus contextos socioculturales y con los aspectos cognitivo, socioafectivo y físico-creativo, así mismo, busca dar continuidad a los procesos que se desarrollan a nivel de preescolar, primaria, secundaria y media”. Por eso se realizaron

visitas in situ, encuentros zonales y de socialización y el ejercicio de la lectura, acompañada de la perspectiva de género, ciudadanía y convivencia, enfoque incluyente, TIC y oralidad, lectura y escritura.

El distrito de Bogotá (s.f) ha permitido que la educación infantil se convierta en brindar espacios de formación adecuada para la adquisición de nuevos conocimientos que permitan que el estudiante que acceda a un proceso de formación educativa sea autónomo y se prepare para la vida.

Opinión: Los planteamientos sobre educación infantil deben ser únicos y de cobertura universal para el caso colombiano.

3.  ¿Valdría la pena consolidar grupos de trabajo asociado de docentes de preescolar y grado primero que dediquen tiempo extra a la discusión y organización de su trabajo con los infantes?

Absolutamente. Los (as) docentes deben conformar grupos en los que haya un diálogo permanente, en varios campos, como lo propone la Alcaldía de Bogotá (s.f) en lo conceptual, en la práxis, en la formación integral desde las dimensiones del Ser a través de las Artes, los Deportes, la Ciudadanía y la Convivencia, y del Saber desde  las Matemáticas, el Español, la Segunda Lengua, las Ciencias Sociales y  Naturales, en los aprendizajes esenciales para el buen vivir en su propio entorno, como lo propone ED (2013).

Opinión: El problema no es consolidar grupos, sino en hacer conciencia de que los docentes se necesitan ayudarse, cooperar para mejorar las prácticas pedagógicas.

4.  ¿Cómo debe ser la participación de los diferentes componentes de la comunidad educativa?

Según Abello et al (2013) insisten en la importancia de la articulación de la familia y los centros infantiles, para potenciar el desarrollo infantil. La comunidad educativa (estudiantes, docentes, parte administrativa y padres de familia) debe participar en la formación según necesidades, ateníéndose a las características (flexible, permanente, preciso, relevante, coherente.

Opinión: Cada componente de la comunidad educativa debe jugar un rol importante en las instituciones preescolares y el escolar, aunque sus objetivos sean comunes.